La gamazada

El proyecto del ministro Gamazo cercenaba aún más los fueros y libertades que Navarra había conseguido le fueran respetados tras la conquista de 1512. Buena parte de la capacidad de autogobierno de aquel “Régimen foral” había desaparecido con la “Ley Pacionada de 1841”. En este caso, la protesta popular trató de salvar lo poco que quedaba de los rescoldos de soberanía navarra: su régimen económico.

Las manifestaciones contra la ley Gamazo fueron en 1893 y, tras las mismas (conocidas bajo el nombre de “La gamazada”), se produjo un movimiento ciudadano que, a través de una suscripción, recibió aportes de dinero con los que poder construir la estatua. La misma se acabaría en 1903, aunque no fue inaugurada oficialmente ni por el Ayuntamiento ni por la Diputación.

Fue obra del arquitecto navarro Manuel M. de Ubago y del escultor Ramón Carmona. La estatua principal mide  cinco metros, es una alegoría de Navarra. En una mano lleva las cadenas del escudo, mientras en la otra, nos muestra la Ley Foral. El rostro que sirvió de modelo fue el de la joven pamplonesa Rosa Oteiza.

Las cinco estatuas situadas en la parte de abajo representan a las Artes, la Historia, la Industria, el Trabajo y la Paz. También encontramos los escudos de las cinco merindades de la Alta Navarra: Estella, Pamplona, Olite, Sangüesa y Tudela.