Toda Aznárez

Será la encargada de ejercer el poder en la sombra (las mujeres no podían gobernar sin tener marido). Desde su posición controlará a sus vecinos cristianos (Castilla, Aragón o León), y también las relaciones con su familiar, el califa Ab-al Rahmán III. Su legado será tan importante que en el monasterio de Saint Gall se recordará la conocida “batalla de Simancas”, en la que “una reina llamada Toda” fue la que venció a los musulmanes.